Un hombre encuentra un pequeño pichón completamente desplumado, débil y sin esperanza. Decide ayudarlo, lo alimenta y lo cuida cada día. Con el paso del tiempo, el ave crece, camina y corre… pero nunca le salen plumas. Aun así, logra sobrevivir.
Esta historia demuestra que no necesitas ser perfecto para salir adelante. A veces, lo único que necesitas es una oportunidad… y no rendirte.